domingo, 10 de octubre de 2010

Funeral Morning

Y ayer en la tarde me encontré un pequeño gatito en la calle, al parecer su hermano(a) había muerto atropellado(a). No tenía corazón para dejarlo ahí, así que lo traje conmigo a casa, era pequeñin, indefenso, frágil. Trate de alimentarlo, pero no comió. Parecía que dormia, pero no era más que ilusión, sus pequeños ojos estaban abiertos. Entonces supe que no sobreviviría y me rompío el corazón y lloré, sí, por un pequeño gato callejero. No pude hacer más, le sostuve su pequeña garra que tenia fría, al igual que las orejitas. No sé como aún tuvo fuerza para seguirme cuando lo encontré en la calle. Lo contemple un rato mientras la noche nos abrigaba con brisa y sonidos de grillos, apenas respiraba. Lo cubrí y lo metí en una caja de cartón, solo a esperar. En toda la noche no pude dormir, pensando en él. Hasta entrada la madrugada dormí un poco y hasta soñé. Para cuando me levanté, solo fue para enterrarlo.

Fue un domingo triste, pobre gatito, quizá había dejado de querer vivir, en algún momento me volteo a ver, podía ver su sufrimiento, y me miró y maullo un poco, despues regreso a la misma posición que tenía y así quedó. Me hubiera gustado hacer algo más por él, pero a veces no se puede. Simplemente me limite a lo que podía, estar con él, sostener su mano, y enterralo para que no muriera en la calle.
Aún así no dejo de sentir tristeza por él.

Rest in peace poor kitten :(

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