lunes, 22 de septiembre de 2008

continuación XIII

(...)

Entraron a la posada y Amie solo guardo algunas cosas que se encontraban en el tocador ya que aún no había desempacado y los maletines que llevaba estaban listos.
-Bueno-dijo tomando un peine-esto es todo.
-¿Realmente no hubo tiempo de desempacar verdad?-preguntó Alice y sin esperar respuesta agregó- me alegro que haya sido así, sino hubiéramos demorado.
-Pues vámonos.
Salieron al corredor y Amie halando un maletín de manera brusca golpeó a un señor que salia de su habitación.
-Disculpe usted-dijo sonrojándose mientras Alice sonreía.
Bajaron por las escaleras hasta el mostrador de la administración.
-Aquí está la llave-dijo Amie dirigiéndose a un joven simpático que era el encargado.
-Pensé que se quedaría más tiempo señorita-comentó él.
-Ese era mi plan, pero una amiga me ha ofrecido su hogar-dijo mirando a Alice- y no me puedo rehusar a una oferta así.
-Una lástima no tenerla aquí-suspiro.
-Bueno, nos retiramos-interrumpió Alice y tomando a su amiga del brazo salieron del lugar.
-Pobre chico ¿viste como te miró cuando salias?
-No y tampoco quiero saber como lo hizo, así que no me digas-contestó Amie
-Jaja, como quieras.

(...)

sábado, 13 de septiembre de 2008

continuación XII

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-Es comprensible-agregó Alice-pero de cualquier manera lo podrás hacer más adelante.
-No lo sé-dijo Amie algo nostálgica-a veces pienso en lo que mis padres me dijeron, eso de y si ese chico desconocido era el amor de tu vida y lo haz dejado ir, ¿que harás?. Pienso que hay una persona hecha a la medida para nosotras, pero ¿y si él era para mí?
-Vamos, no te atormentes de esa manera, simple si él era para ti, lo encontraras otra vez-dijo Alice tratando de alegrar a su amiga. En ese momento Lottie entró.
-Señoritas, la comida esta servida.
-Gracias Lottie-respondió Alice.
-Se nos ha ido rápido el tiempo-comento Amie y agregó-y creo que ya es hora de irme.
-¿No nos acompañaras Amie?-preguntó Mrs. Loberthon que en ese momento bajaba.
-Mrs. Loberthon-dijo Amie algo sorprendida-si así lo desea.

La comida pasó feliz, Mrs. Loberthon había mostrado interés en los relatos que Amie contaba y antes que otra cosa sucediera le dijo.
-Amie, me gustaría mucho que aceptarás quedarte con nosotras.
Amie no supo que contestar ante semejante propuesta y balbuceo.
-¿Quedarme aquí Mrs. Loberthon?
-Naturalmente-contestó ella.
-Vaya, sería sin duda un honor-dijo Amie sonriendo.
-Pues entonces, que no se diga más-agregó Mrs. Loberthon-aunque lamento que no pueda enviar a nadie a la posada por tu equipaje, pero ¿que te parece si vamos nosotras mismas por el?
-Oh no Mrs. Loberthon!-exclamó Amie- no se preocupe, yo misma lo traeré, de cualquier manera no es mucho.
-Nada de eso-intervino Alice- al menos permiteme a mí acompañarte por el.
Amie no pudo negarse a tal ofrecimiento y ambas partieron a la posada.
-Me dejo sin palabras el ofrecimiento de tu mamá-comentó Amie en el camino.
-Ayer mismo me lo dijo y me quede igual de sorprendida que tú, pero sin duda me pareció una idea genial.
-¿No le afecto la muerte de tu padre?
-Como puedes pensar eso-respondió Alice.
-Lo lamento, solo creí que podría ser una posibilidad ¿no lo crees?
-Ahora que lo mencionas, de alguna manera podría ser cierto, pero no de la manera que piensas.
Amie se limito a sonreír y a mirar divertida a Alice.

(...)

viernes, 5 de septiembre de 2008

continuación XI

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-Bagland- dijo Amie-no me parece un lugar muy bonito, solo he ido una vez y no me gusto lo que vi, pero hace tanto de eso, que espero que haya mejorado. Pero bueno, cuentame lo que haz hecho, ¿tienes algún pretendiente?-preguntó con curiosidad.
-Amie!-dijo Alice sonrojándose- como piensas algo así.
-Ya no eres una niña-dijo Amie tomando un panecillo- eres bonita y es normal que...
-Es normal, pero no conmigo-dijo Alice interrumpiéndola.
-Calma, solo preguntaba, además es cierto-dijo mirándola- no eres normal jajaja.
-Mira quien me lo dice-comentó Alice- la persona más anormal que conozco.
-Gracias-dijo de manera divertida Amie- afortunadamente lo soy, de lo contrario ya estaría casada ó en planes de boda.
Alice la miró atónita y comentó.
-No me digas que haz estado comprometida.
-Nada de eso-dijo Amie sorbiendo un poco de leche-es solo que hace un año conocí a un chico, mejor dicho él me conoció a mí y no sé como, pero consiguió mi dirección y comenzó a mandarme cartas, entonces eso se convirtió en un juego, pero después escribió que le pediría a mi padre permiso para verme, me asuste, no podía dejar que eso pasara, por lo que le escribí diciendo que mi padre nunca lo consentiría y era mejor seguir así.
-¿Y quién es el chico?
-No lo sé!-exclamó Amie-dice que me había visto varias veces en la Piazza y como saber quién es de todos esos chicos que deambulan por ahí; ya no quise seguir con el juego y le dije que no me mandará más cartas porque nada entre nosotros podría pasar, pero a pesar de eso me siguió enviando más y en todas me decía que esperaría paciente, hasta se atrevió a mandarme flores. Cuando mis padres se enteraron me sorprendió mucho su actitud, porque en lugar de enojarse o reclamarme se mostraron felices, mamá dijo que era bueno que ya hubiera encontrado a alguien y papá que le gustaría conocerlo ¡Puedes creerlo! Así continuaron los siguientes meses, él enviándome cartas, flores y presentes, que yo me encargaba de regresar y mis padres preguntándome cuando lo conocerían. Hasta que me harte de todo ello y resolví decirle a mis padres que no me casaría y a él le enviaría una carta diciéndole que estaba comprometida y que en pocos días saldría a la ciudad de mi prometido a casarme con él.
Alice estaba completamente sorprendida y dijo.
-Vaya! no debiste haberle dicho que te casarías, seguro le destrozaste el corazón.
-Lo sé-dijo Amie apenada-y me remuerde la conciencia por eso, pero la única manera para que desistiera de buscarme era saber que no tendría oportunidad alguna. Después de eso les dije a mis padres que iría a visitar a la tía Clementine y a la prima Elizabeth y allí pase unos meses. Me hiciste mucha falta, extrañaba tus consejos y tu compañía, por eso, así que sin más le dije a mí tía que vendría a verte.
-No puedo creer lo que pasaste-dijo Alice- y ¿no tuviste curiosidad por saber quién era ese chico?
-No es que no tuviera curiosidad, porque verdaderamente deseaba saber quien era, pero temo que sí lo hubiera conocido no hubiera hecho lo que hice y habría terminado-Amie se detuvo; y Alice agregó.
-Habrías terminado casada ¿no?
-Así es y no es que no quiera casarme, es solo que no ahora.

(...)

by Anie P.®©

lunes, 1 de septiembre de 2008

continuación X

(...)

Era cerca del mediodía, Alice y Lottie se encontraban haciendo arreglos de última hora, cuando tocaron a la puerta y Mrs. Loberthon abrió.
-¿Mrs. Loberthon?-preguntó timidamente una voz.
-Sí-contestó ella con cierta cautela.
-Soy Amie Gillard ¿me recuerda?
-Oh! Amie, que gusto-exclamó Mrs. Loberthon-vaya, no te habría reconocido si no me dices, pero pasa, Alice te espera.
Amie entró detrás de Mrs. Loberthon, observaba con curiosidad esa casa que años atrás solía frecuentar, esperaba encontrar algo distinto, pero para su sorpresa todo seguía igual.
-Alice!-llamó Mrs. Loberthon.
-¿Sí mamá?-preguntó mientras se acercaba a la sala.
-Amie!-exclamó al llegar y corrió a abrazarla-oh Amie, no sabes el gusto que me da verte.
-A mí también me da mucho gusto verte Alice querida-dijo Amie-veo que estas tan linda como siempre.
-Vamos, no digas mentiras-dijo Alice con una sonrisa-tú si que estás más linda que nunca.
Amie se sonrojo y Mrs. Loberthon intervino.
-Seguro que tendrán muchas cosas de que hablar, así que me retiro, le diré a Lottie que les traiga algo.
-No se moleste Mrs. Loberthon, así esta bien-comentó Amie.
-Nada de eso-replico Mrs. Loberthon-pero sientense, no se pasarán la tarde de pie.
Mrs. Loberthon se retiró y pocos minutos después aparecía Lottie con una bandeja de panecillos y leche chocolatada.
-Aquí tienen señoritas-dijo Lottie dejando la bandeja en la mesita.
-Lottie-dijo Amie algo sería-que no piensas saludarme ó acaso ya no me quieres.
-Nada de eso Miss Gillard-contestó timidamente.
-Pues entonces ven y dame un abrazo-dijo Amie con una enorme sonrisa.
Lottie se acercó, la abrazo dulcemente y agregó.
-Es bueno tenerla de regreso.
Amie le dio un beso en la frente como siempre lo hacía hecho cuando llegaba a la casa.
-¿Ves?-dijo Amie- ya no tienes que agacharte, porque ahora sí te alcanzo.
-Ya lo veo que sí-dijo Lottie con lágrimas en los ojos y enseguida se retiro.
Sentadas en la sala las dos amigas conversaban.
-¿Y como te encuentras?-preguntó Amie.
-Bien- contestó Alice-¿que no parece?
-Digo, respecto a-Amie hizo una pausa-respecto a la muerte de tu padre.
-¿Te haz enterado ya?
-Justo ayer que llegaba me enteré y habría venido, de no ser que con el viaje quede completamente dolorida y para colmo al llegar a la posada me torcí un tobillo, por eso mejor te llame.
-Pobrecita-contesto Alice con aire divertido-siempre haz tenido el problema de torcerte los tobillos, seguro que es por los zapatos que usas.
-Precisamente por eso cambie de zapatos-dijo mientras los observaba-pero resulta que es lo mismo-añadió con frustración-Pero bueno, no me haz contestado.
-¿Como me encuentro?-dijo Alice suspirando-pues como es de esperarse triste, y algo confundida. Sabes de lo que me enteré ayer; papá tenía una propiedad en Bagland y nadie lo sabía, ni mamá y de pronto viene Mr. McCain y nos dice eso y mamá resuelve que la próxima semana iremos a verla, no lo entiendo, me dijo que con una semana de luto sería más que suficiente, ¿suficiente para que? ¿es que acaso le resulta una obligación? no es que la juzgue ni mucho menos, pero siento que para mamá la muerte de papá fue un alivio.
-Creo no deberías pensar eso-decía Amie-tal vez tu mamá es fuerte y no quiere desmoronarse ante ustedes ó ante ti y respecto a la propiedad, es muy raro que tu papá no les haya comentado nada, siempre pensé que nunca se guardaba nada, y a todo esto ¿que opina Claire?
-A Claire lo que le interesa es ir cuanto antes a Bagland, le preguntaba a Mr. McCain cuando podríamos ir. Se desentendió de la familia cuando se casó.
-Vamos, no seas dura con ella, es tu hermana.
-Si tu lo dices-dijo Alice bajando la mirada.
(...)

by Anie P.®©