El sueño de ti no recuerdo bien, una especie de surrealismo mágico te envolvía, y pensar ahora que cuando te vi aquella primera vez no me pareciste lo suficientemente lindo, ni siquiera un poco atractivo, ¡que ciega estaba! La verdad es que debo culpar aquella mala experiencia de la cual venia saliendo, estaba un poco distraída (más de lo normal) y... no sé.
Me doy cuenta que las mejores cosas tardan un poco en llegar, al principio ni siquiera lo notas, pero cuando caes en la cuenta, te dejan sin aire.
Bueno, bueno, que yo iba a contarte el sueño, pero la cuestión es que no lo recuerdo del todo, te vi, eso es seguro, la incertidumbre me embarga ahora pero en fin, ahí estabas, con tu porte divertido, emoción y ternura, como el vino me aturdiste en tu casi perfección, me inundaste con tu aroma lejano y sin más te alojaste en mis pensamientos, extraña cosa, en dramatismo puro envolviste mi vida.
Permite que te culpe de ciertos desvelos y de sonrisas que de solo recordarte hacían que mis ojos tintineen como las estrellas en la plenitud de la noche. No quiero que pienses que soy ridícula, tan solo un corazón cautivado por algo casi imposible.
Fiate de mí te pido, que hay tiempo para mirar con atención, piensa dos veces antes de tomar una determinación.
A.G
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