Iba dispuesta a prepararme una taza de cafè (con este frio se antoja), enciendo la estufa y por una prueba màs de que los cerillos me odian (rìdiculo lo sè) o de que cada vez las cosas me salen del poro (por no decir del nabo) una braza del cerillo me quemo la mano, ¡ridiculo! pero cierto (es que esas cosas suele pasarme muy a menudo). Encima descubro que la taza que he comprado esta tarde ¡està rota! no es el precio (ni si quera la espera que tuve para que chequearan el còdigo), sino que al final del dìa siempre hay algo que sale mal y la prueba es que puede empeorar, como en el caso que me hayn regañado (no por la taza) sino por "lo de siempre" y, no sè si soy yo o es que en ocasiones "ella" o yo (o quizà ambas) nos ponemos insoportables y conociendome puedo estropear las cosas de màs.
Aùn no estoy de vacaciones y ya temo los encontronazos (que segura estoy de cuando en cuando aparecen). Necesito ocuparme en algo ¡ya!

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