viernes, 5 de septiembre de 2008

continuación XI

(...)

-Bagland- dijo Amie-no me parece un lugar muy bonito, solo he ido una vez y no me gusto lo que vi, pero hace tanto de eso, que espero que haya mejorado. Pero bueno, cuentame lo que haz hecho, ¿tienes algún pretendiente?-preguntó con curiosidad.
-Amie!-dijo Alice sonrojándose- como piensas algo así.
-Ya no eres una niña-dijo Amie tomando un panecillo- eres bonita y es normal que...
-Es normal, pero no conmigo-dijo Alice interrumpiéndola.
-Calma, solo preguntaba, además es cierto-dijo mirándola- no eres normal jajaja.
-Mira quien me lo dice-comentó Alice- la persona más anormal que conozco.
-Gracias-dijo de manera divertida Amie- afortunadamente lo soy, de lo contrario ya estaría casada ó en planes de boda.
Alice la miró atónita y comentó.
-No me digas que haz estado comprometida.
-Nada de eso-dijo Amie sorbiendo un poco de leche-es solo que hace un año conocí a un chico, mejor dicho él me conoció a mí y no sé como, pero consiguió mi dirección y comenzó a mandarme cartas, entonces eso se convirtió en un juego, pero después escribió que le pediría a mi padre permiso para verme, me asuste, no podía dejar que eso pasara, por lo que le escribí diciendo que mi padre nunca lo consentiría y era mejor seguir así.
-¿Y quién es el chico?
-No lo sé!-exclamó Amie-dice que me había visto varias veces en la Piazza y como saber quién es de todos esos chicos que deambulan por ahí; ya no quise seguir con el juego y le dije que no me mandará más cartas porque nada entre nosotros podría pasar, pero a pesar de eso me siguió enviando más y en todas me decía que esperaría paciente, hasta se atrevió a mandarme flores. Cuando mis padres se enteraron me sorprendió mucho su actitud, porque en lugar de enojarse o reclamarme se mostraron felices, mamá dijo que era bueno que ya hubiera encontrado a alguien y papá que le gustaría conocerlo ¡Puedes creerlo! Así continuaron los siguientes meses, él enviándome cartas, flores y presentes, que yo me encargaba de regresar y mis padres preguntándome cuando lo conocerían. Hasta que me harte de todo ello y resolví decirle a mis padres que no me casaría y a él le enviaría una carta diciéndole que estaba comprometida y que en pocos días saldría a la ciudad de mi prometido a casarme con él.
Alice estaba completamente sorprendida y dijo.
-Vaya! no debiste haberle dicho que te casarías, seguro le destrozaste el corazón.
-Lo sé-dijo Amie apenada-y me remuerde la conciencia por eso, pero la única manera para que desistiera de buscarme era saber que no tendría oportunidad alguna. Después de eso les dije a mis padres que iría a visitar a la tía Clementine y a la prima Elizabeth y allí pase unos meses. Me hiciste mucha falta, extrañaba tus consejos y tu compañía, por eso, así que sin más le dije a mí tía que vendría a verte.
-No puedo creer lo que pasaste-dijo Alice- y ¿no tuviste curiosidad por saber quién era ese chico?
-No es que no tuviera curiosidad, porque verdaderamente deseaba saber quien era, pero temo que sí lo hubiera conocido no hubiera hecho lo que hice y habría terminado-Amie se detuvo; y Alice agregó.
-Habrías terminado casada ¿no?
-Así es y no es que no quiera casarme, es solo que no ahora.

(...)

by Anie P.®©

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